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Cómo se debe acariciar a un gato

30/10/2022

El accionar y el lenguaje corporal de un gato asimismo tienen la posibilidad de ofrecerte una pista de qué tan preparado está a recibir tu aprecio en un instante particular.

Dado que tu gato se te acerque no quiere decir que desee que lo acaricies. Puede estar maullando pues desea comer o jugar. Si se frota contra tu pierna, te amasa o brinca para sentarse contigo en el sofá, probablemente sea un óptimo instante para acariciarlo.

Dónde y de qué forma acariciar a un gato: 4 elementos importante

Entender dónde acariciar a un gato es primordial para relajarse y conciliar el sueño. ¿Sabes qué unas partes de tu cuerpo tienes que alentar?

  1. La región entre las orejas: siempre y en todo momento delicadamente, y asimismo acariciando la parte de atrás de las orejas. ¡Pero jamás el interior!
  2. El mentón: bajo el hocico y asimismo a los lados, donde la mandíbula está con el cráneo.
  3. Las mejillas: bajo las orejas, siempre y en todo momento de manera cuidadosa de no tocar los bigotes.
  4. El lomo: desde la nuca hasta la base de la cola.

Masajes de Hombros con Movimientos Circulares Pausados

Cuando hicimos estos movimientos pausados, pero continuando por la espalda, tenemos la posibilidad de proseguir continuando, mucho más arriba.

Del mismo modo, con los pulgares o 2 dedos juntos, hacemos movimientos circulares lentísimos, presionando los omoplatos.

¿Dónde acariciar a los gatos?

A los gatos les agrada acariciar la base de las orejas, bajo el mentón y cerca de las mejillas. El lomo y el vientre son zonas que no les excitan. Y la base de la cola es el peor rincón para acariciar.

  1. Separa la cabeza. Si el gato no se siente cómodo con las caricias, va a mover la cabeza en la dirección opuesta. Asimismo puede menear la cabeza o el cuerpo.
  2. Exhibe poco interés. En el momento en que a un gato le agrada que lo acaricien, ronronea y busca el contacto.

    O sea, devuelve las gominolas. Pero si el gato es pasivo y semeja estar realizando otra cosa, es una señal de que tienes que dejar de acariciarlo. Por servirnos de un ejemplo, de pronto empieza a lamerse la nariz o a arreglarse.
  3. Ponte tenso. Seguramente viste a un gato realizar esto antes de morder. El gato empieza poniendo las orejas hacia atrás, el pelo erizado, el dorso contraído y la cola ondeando. Al final da un giro la cabeza para mirarlo. Tras eso, indudablemente te morderá la mano o te la va a arrancar. No te dolerá, es solo su forma de decirte que dejes de acariciarte.
  4. Deseas escapar. Una cosa que tienes que saber sobre acariciar a un gato es que los abrazos no son de tu gusto. Solo en el momento en que tengan mucha seguridad o estén familiarizados se van a ir. Pero procuran huír tan rápido como aparece la posibilidad.

Acaricia la barbilla de tu gato

La barbilla es un punto sensible, con lo que es buen rincón para comenzar a acariciar a tu gato. Acaricia la barbilla de tu gato con un movimiento hacia adelante y hacia atrás con tus dedos o emplea la palma de tu mano. Si tu gato se siente cómodo contigo, pasa a otras áreas del cuerpo, como las orejas y el cuello. Si no le agrada que lo toquen en esta área o si empieza a gruñir, deténgase inmediatamente.

La región de tras las orejas pertenece a las zonas mucho más sensibles del cuerpo del gato, con lo que es preferible usar esta técnica si tu gato no posee ganas de que lo acaricien.

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