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Dónde no acariciar a un perro

31/10/2022

Cuando entendemos los pasos antes de acariciar a un perro, requerimos comprender de qué forma llevarlo a cabo. Lo primordial es que la caricia la busque el perro y no del revés. Jamás debemos tener los brazos extendidos sobre el perro y tampoco es bueno abrazarlo.

Las caricias se tienen que efectuar con las manos, las que se tienen que desplazar delicadamente en exactamente la misma dirección del desarrollo del pelo. Para efectuar las caricias lo mucho más satisfactorias probables, es requisito tomar en consideración las ubicaciones mucho más agradables para la mascota. Las ubicaciones mucho más y menos agradables para los perros las descubriremos en el próximo apartado.

PASOS A SEGUIR ANTES DE AGREGAR A UN PERRO

En el momento en que vamos a acariciar a un perro que conocemos, tenemos la posibilidad de eludir estos pasos precedentes. No obstante, los cuidados que exponemos ahora nos van a ser de enorme herramienta en perros en los que somos totalmente extraños:

Antes de acariciar a cualquier perro, la primera cosa que debemos valorar es la agresividad que exhibe el perro por medio de su accionar . No es complejo percatarse de que una mascota no desea que la acaricien.

¿De qué forma acariciar a un perro irreconocible?

Te encantan los perros y eso te hace estimar acariciar a todos y cada uno de los que te hallas por la calle. No obstante, esto puede ocasionar una mordedura si no tienes precaución. Prosigue estos pasos antes de acariciar a un perro irreconocible:

  • Si el perro está con un individuo, primero verifica que puedes aproximarte. Si no posee dueño, proceda con precaución.
  • Busca signos de agresión o temor en el perro: tensión corporal, gruñidos, cola levantada, ojos hinchados. Si se te acerca en estas condiciones, sepárate de forma cuidadosa. Jamás procures acariciar a un perro inquieto.
  • Si el perro está relajado, baja a su altura, pero jamás lo hagas con perros callejeros o beligerantes.
  • Evite el contacto visual directo y hable con tranquilidad; eludir chillidos y movimientos bruscos.
  • Enfrente de un perro relajado, deja que te huela el puño, acércalo a su nariz. Lo destacado es llevarlo a cabo con la mano clausurada, para eludir comerse el dedo.
  • Si el perro está relajado y desplaza la cola de manera amistosa, ¡suerte! En este momento puedes acariciarlo.
  • No acaricies la parte de arriba de su cabeza ni ubiques tu mano sobre ella, concéntrate en la base de las orejas y la barbilla. Si todavía se siente cómodo, puedes acariciarle la espalda.
  • Presta atención a las reacciones del perro y deja de acariciarlo si se expone incómodo o belicoso.

– Percatarse de que desea que lo acaricien

De forma frecuente ofrecemos por sentado que el perro desea que lo acaricien. Si bien nos cueste admitirlo, en ocasiones los perros no desean comprender nada de nosotros. Si ponemos algo de interés en su accionar, detectaremos su negativa a ser tocado.

Entre otras muchas cosas, un perro que no desea que lo acaricien procura no mirarte, se da la vuelta ante ti, se lame el hocico y bosteza con cierta frecuencia. Además de esto, si lo acaricias, no tiene una reacción en lo más mínimo y no regresa a soliciar mucho más «mimos».

– Percatarse de que desea que lo acaricien

De forma frecuente ofrecemos por sentado que el perro desea que lo acaricien. Si bien nos cueste admitirlo, en ocasiones los perros no desean entender nada de nosotros. Si ponemos algo de interés en su accionar, detectaremos su negativa a ser tocado.

Entre otras muchas cosas, un perro que no desea que lo acaricien procura no mirarte, se da la vuelta ante ti, se lame el hocico y bosteza frecuentemente. Además de esto, si lo acaricias, no tiene una reacción en lo más mínimo y no regresa a soliciar mucho más «mimos».

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